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Cargá tu primera sede (y su QR)

El formulario completo, el QR fijo para pegar en la entrada y el código de 6 dígitos por si falla la cámara.

La sede es el lugar físico donde entrenan tus socios, y es el primer paso del checklist por una razón práctica: sin ella no podés cargar a nadie ni controlar el acceso.

Al guardarla aparece lo que hace funcionar todo el control de acceso: el QR fijo de la entrada y su código de seis dígitos. Este video recorre el formulario completo y las dos formas de poner ese QR en la puerta.

El gimnasio es tu negocio; la sede es cada local

Conviene tener clara la diferencia desde el principio, porque ordena todo lo que viene después. El gimnasio es la cuenta: tu marca, tu facturación, tus planes. La sede es cada local con su dirección y su puerta.

Si tenés un solo local vas a tener un gimnasio con una sede adentro, y muchos campos te van a parecer de más. Están para cuando abras el segundo, y ese día no hay que rehacer nada.

Cuántas sedes podés tener lo define tu plan: el Básico te da una, el Profesional tres y el Empresarial cinco. Si llenás el cupo, el sistema te lo avisa en la misma pantalla y te ofrece cambiar de plan.

Del formulario largo, lo único obligatorio es el nombre

El formulario tiene varias secciones y asusta un poco al abrirlo, pero se puede guardar con el nombre solo y completar el resto cuando quieras.

El nombre conviene que sea el del gimnasio si tenés un solo local. Cuando tengas varios, distinguilos por barrio o por calle: ese texto es el que vas a ver en el selector de sede del panel, y el que sale en tu página pública y en el cartel del acceso.

La dirección, la ciudad y la provincia se publican en tu página. No es burocracia: es de las primeras cosas que mira alguien que está evaluando anotarse, y si no la encuentra se va a buscar a otro lado. El teléfono de la sede es el del mostrador, y el WhatsApp va en un campo aparte porque casi nunca es el mismo número.

El horario de atención no bloquea el acceso

Es la confusión más costosa de esta pantalla, así que vale dejarla clara: el horario que cargás acá es informativo. Sale publicado en tu página, día por día, con los días que cerrás marcados como cerrados.

Pero el control de acceso no lo mira. Lo que evalúa cuando alguien escanea es el estado de pago del socio, si la sede corresponde a su plan y si le queda cupo semanal. La hora no entra en esa decisión.

Dicho de otro modo: la puerta la abrís y la cerrás vos, como siempre. El sistema no la abre a las tres de la mañana ni la cierra a las diez de la noche.

Lo que se publica en tu página pública

Además de los datos de contacto, la sede lleva hasta seis fotos, las actividades que ofrece, tus redes, hasta diez testimonios de socios y hasta diez preguntas frecuentes propias del local.

Sobre las fotos, un consejo que vale la pena: sacalas con el celular un día que el gimnasio esté prolijo y con gente entrenando. Las de banco de imágenes se notan a un kilómetro y juegan en contra, porque el que llega quiere ver el gimnasio al que va a entrar.

Las preguntas frecuentes son el lugar para lo que más te consultan por mensaje: si hay estacionamiento, si se puede ir sin turno, si hace falta apto médico.

El QR es de la sede, no de cada socio

Al guardar aparece el QR, y esta es la idea que más cuesta de entender porque va contra el carnet de toda la vida: hay un solo QR para todo el gimnasio, y lo escanean todos.

Es fijo. Lo generás una vez, lo imprimís, lo pegás en la entrada y no se toca nunca más. No emitís un carnet por persona ni reimprimís nada cuando entra alguien nuevo: el socio escanea con su propio teléfono y lo que valida el ingreso es su cuenta y su estado de pago.

Debajo del QR está el código de seis dígitos de la sede. Es el plan B: si a alguien no le anda la cámara, lo escribe en la app y entra igual. Cada ingreso queda registrado con fecha, hora y por cuál de los tres caminos entró.

Dos formas de ponerlo en la puerta

Con un clic sale el cartel en A4, con el QR, el código y las instrucciones para el socio. Listo para imprimir y pegar, sin que tengas que diseñar nada.

Y si tenés una tablet vieja o un monitor dando vueltas, existe una pantalla para dejar puesta en la entrada: el QR grande, el código y la hora, todo el día.

Las dos apuntan a lo mismo, así que usá la que tengas. Si no hay pantalla, con el papel alcanza y sobra.

Preguntas frecuentes

¿El QR es distinto para cada socio?

No. Hay un solo QR por sede y lo escanean todos los socios. Es fijo y no vence: se imprime una vez y se pega en la entrada. Lo que valida el ingreso no es el QR, es la cuenta del socio en su teléfono y su estado de pago.

¿Es un problema que el QR y el código estén a la vista de todos?

No, están pensados para eso: viven pegados en una pared de la entrada. Que alguien los copie no le sirve de nada, porque el acceso se valida contra la cuenta del socio y su cuota, no contra el código.

¿El horario de atención cierra el acceso fuera de hora?

No. El horario es informativo y se publica en tu página, pero el control de acceso no mira la hora: evalúa el estado de pago del socio, si la sede está incluida en su plan y si le queda cupo semanal. Abrir y cerrar el local sigue siendo tuyo.

¿Cuántas sedes puedo tener?

Depende del plan: el Básico incluye una sede, el Profesional tres y el Empresarial cinco. Si intentás crear una más de las que te da tu plan, el sistema te avisa y te ofrece cambiar de plan.

¿Tengo que completar todo el formulario para guardar?

No. Lo único obligatorio es el nombre. La dirección, los horarios, las fotos, las actividades y el resto los podés completar más adelante, y la sede ya te genera su QR desde el primer momento.

Si dejo de usar una sede, ¿la elimino?

Conviene archivarla en vez de eliminarla. Deja de estar operativa pero los ingresos que se registraron ahí quedan intactos, que es tu historial de accesos de ese local.

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